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Ver catálogoEl calzado nos ayuda a evitar lesiones y a mejorar el rendimiento. No existe el calzado básico que sirva para todos, así que prestá atención a tus necesidades y a los siguiente factores para elegir bien:
¿Qué deporte practicás?
El diseño de las zapatillas varía dependiendo de la disciplina para la que estén diseñadas; no es lo mismo un calzado orientado al running que al de entrenamiento fitness. La amortiguación y dureza de la suela, la sujeción en el tobillo, la ventilación y elasticidad son algunas de las características que debemos tener en cuenta, por lo que te recomendamos que te asesores e investigues cuál es la mejor opción según tu práctica preferida.
¿Dónde vas a pisar?
La superficie donde se hace ejercicio es condicionante a la hora de la elección. ¿Por qué? Porque el impacto que recibe el cuerpo cuando pisamos varía según la dureza y el relieve del suelo. Por ejemplo, se puede practicar running en la montaña o en la ciudad, o jugar tenis sobre polvo de ladrillo o cemento, lo que nos lleva a elegir calzados distintos.
¿Cómo pisás?
La forma del pie y cómo se asienta en la superficie determina el modo en que realizamos los movimientos. Elegir el talle apropiado y una horma que tenga buen calce es crucial. Incluso las medias que usamos son importantes. Es mejor evitar las de nylon y elegir materiales como el algodón, pero nunca prescindir de ellas, porque nos puede producir heridas.
Con estos consejos en mente, ¡es hora de salir a buscar con paso firme! También te sugerimos que te pruebes bien las zapatillas antes de comprarlas, que sientas el calce y la sujeción del pie.
Lo más importante... cuidar el cuerpo.
Lesiones y fatigas en las articulaciones son cosas que ningún atleta o deportista desea, y para prevenirlas se deben tomar las medidas necesarias. Además de elegir el calzado ideal para tu cuerpo, podés probar con Nutra Flex, un reconstituyente de la línea VITALIL con un complejo nutricional bioactivo que revitaliza y regenera las articulaciones, los músculos y el sistema óseo. Ideal para personas que quieran prevenir lesiones musculares (como desgarros) y/o articulares (esguinces, torceduras, etc.).