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Claves para entrenar en invierno

En estos meses llega el frío y muchos no queremos ni debemos dejar de entrenar; entonces ¿cómo combatimos las bajas temperaturas en nuestra rutina de ejercicios?

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El frío en nuestro cuerpo

El principal efecto de las bajas temperaturas en el cuerpo es evidentemente la pérdida de calor; por eso, debemos mantenerlo abrigado (pero no sobreabrigado), para no sufrir una baja calórica extrema. Los músculos se ven afectados con este clima y es normal que, después de un entrenamiento prolongado en temporada de invierno, disminuyan la fuerza y la potencia. También el ritmo respiratorio baja como consecuencia del aire frío en los pulmones. Pero no estamos sumando excusas...¡Nada de eso!

Para que esta fase del año sea mas llevadera a la hora de ponerte en movimiento, te acercamos estos prácticos consejos.

No te vistas solo pensando en la moda

La vestimenta que elijas será un factor esencial a la hora de entrenar en esta época del año. Para estar cómodo y cuidar la salud, es importante no abrigarse de menos ni de más, porque si bien hace frío, la temperatura del cuerpo aumenta a medida que se incrementa el nivel de movimiento, y resulta incómodo tener que sacarse las prendas que 'sobran' si estamos en medio de nuestra rutina. Los guantes, gorros y medias -en cambio- son muy buenos aliados para mantener algunas zonas de nuestro cuerpo a buena temperatura, y son fáciles de guardar si decidimos no usarlos más en pleno entrenamiento.

Otra recomendación es elegir siempre las prendas que dejen 'respirar' al organismo, para que el sudor pueda evaporarse y así sea eliminado. Rompevientos e impermeables pueden quedarse en casa.

Hábitos que hacen la diferencia

Sin lesiones: modificar algunos hábitos a la hora de la actividad física puede ayudarnos a evitar lesiones. Entre ellos, realizar un precalentamiento apropiado para que nuestros músculos se activen, y comenzar nuestra rutina subiendo la intensidad poco a poco. Si los músculos están fríos, son más propensos a micro-roturas de fibras. Es igualmente importante estirar después de cada rutina, para reducir la fatiga muscular.

Sin resfríos: para evitar molestos resfríos o enfermedades respiratorias, tapar nuestra nariz y boca es de gran ayuda. También, abrigarnos inmediatamente después de entrenar, para no sufrir frío estando nuestro cuerpo húmedo.

Cuidarnos también por dentro

La alimentación es otro de los factores clave. Podemos mantener nuestras defensas altas aportando alimentos y suplementos con vitamina C, o multivitamínicos como Full Life, ideal para fortalecer el sistema inmunológico y proporcionar energía.¡Y no olvides cuidar la correcta hidratación! Muchas veces, debido a que es invierno y sudamos menos, dejamos de darle importancia, pero no es así. Todas las funciones del organismo dependen de adecuados niveles de agua y es esencial para una correcta ejercitación.